Todo sobre aceites

Aceite de Girasol

El aceite de girasol es un aceite extraído de las semillas o de las pipas del girasol, y su origen se atribuye al país de México. Sin embargo no fue hasta finales del siglo XVII donde se realizaron las primeras pruebas de extracción de aceite en Rusia, y hasta finales del siglo XIX, cuando se inició realmente su comercialización.

Los principales productores en la actualidad son Rusia, Argentina y Ucrania. Su consumo, sin embargo, está generalizado en todo el mundo en diferentes modalidades de cocina.

Es principalmente utilizado para frituras, siendo la proporción de consumo en crudo mucho menor. Una de las comparaciones más habituales se da con el aceite de oliva, ya que es otro de los aceites de uso cotidiano.

Aceite de girasol vs aceite de oliva

Se lo suele situar un peldaño más abajo del aceite de oliva en cuanto a beneficios nutritivos. Aun así, posee una excelente proporción de grasas saludables para el organismo en muchos aspectos: cardiovascular, nervioso, para la piel y para la prevención de numerosas enfermedades crónicas.

Composición

Es posible encontrar diferentes tipos de aceite de girasol en el mercado. El más común es una fuente rica en ácido oleico, linoleico, finoleico, entre otros.  Durante la última década se han desarrollado algunas variedades con altos valores de grasas saturadas, ideales para usos industriales y fabricación de margarinas, fritura industrial, bollería, helados, etc.

En cada 100 gramos de aceite de girasol común, podemos encontrar los siguientes valores:

  • 20,2 g de ácidos grasos monoinsaturados.
  • 11,9g de ácidos grasos saturados.
  • 63,3 g de ácidos grasos poliinsaturados.
  • 36,8 g de ácido linoleico.
  • 2 g de ácido oleico.
  • 15,6 g de ácido finoleico.

Representa una generosa fuente de vitamina E, un antioxidante natural que cumple una importante función en la protección del organismo frente a los radicales libres, protegiendo contra la degeneración de los tejidos y el envejecimiento celular prematuro, y ayudando en la prevención de numerosas enfermedades, incluyendo cáncer, u otras enfermedades degenerativas como el Alzheimer.

Su alto contenido en ácidos grasos poliinsaturados representa una fuente esencial para mantener óptimos los niveles de colesterol y triglicéridos, la mejor forma de prevenir enfermedades cardiovasculares como arterosclerosis, problemas relacionados con la presión arterial, accidentes vasculares, etc.

Cómo consumir el aceite de girasol

El uso más común es en cocciones y frituras. En parte esto podría ser un error, ya que desde un punto de vista nutricional e incluso de termoestabilidad en altas temperaturas, el aceite de oliva es más indicado para freír alimentos. La mejor forma de aprovechar todas sus propiedades y beneficios sería consumirlo en crudo.

Beneficios para el corazón

El cuerpo utiliza los ácidos grasos omega 6 para fabricar las prostaglandinas, sustancias necesarias para mejorar muchos procesos del organismo, como la circulación, coagulación, y la gestión de los procesos inflamatorios.

Se encarga de disminuir los niveles de colesterol malo en la sangre LDL, aumentando a su vez el colesterol bueno HDL. Con este mantenimiento adecuado, es posible prevenir múltiples enfermedades como la arteriosclerosis, la mala circulación, dislipemias y otras enfermedades que se relacionan los niveles inadecuados del colesterol en sangre.

La acción de las grasas insaturadas junto con el bajo contenido de grasas saturadas, no sólo evitan que se incrementen los niveles de colesterol, sino que además se encargan de disminuirlo. Todas estas propiedades permiten mantener el corazón sano, teniendo un efecto preventivo contra afecciones vasculares, várices, enfermedades coronarias, etc.

Beneficios para el síndrome pre-menstrual, artritis y otras afecciones inflamatorias.

Se le ha reconocido un potente efecto antiinflamatorio, adecuado para tratar los síntomas del síndrome pre-menstrual, artritis, la gota, dolores musculares, entre otras afecciones de carácter inflamatorio.

Otro de los efectos más notorios consiste en la disminución de la gravedad de los ataques de asma. Los ataques de asma pueden variar desde un grado leve a potencialmente mortal, es por eso que resulta de gran importancia el consumo diario de este aceite para tratar esta condición.

Beneficios para la piel

El ácido graso linoleico forma parte de la estructura natural de la piel; al ser el aceite de girasol una fuente rica en esta grasa específica, el consumo frecuente ofrece sus propiedades nutritivas y protectoras, garantizando una buena hidratación de la piel y retardando la aparición de arrugas y de las líneas finas signo del envejecimiento.

Los productos cosméticos hacen uso de este aceite vegetal en su composición para la elaboración de cremas hidratantes y nutritivas. Es utilizado para tratar el acné y las manchas en la piel que este ocasiona, reducir las cicatrices, etc.

En ocasiones es utilizado junto a otros aceites y plantas, para realizar remedios con maceraciones y aprovechar todos los principios activos.

Efecto antioxidante del aceite de girasol

Consumir el aceite en crudo garantiza una fuente rica en vitamina E, en forma de tocoferoles. La mejor forma de aprovechar este efecto es como aliño en ensaladas.

Beneficios para el sistema nervioso

Añadir a la dieta diaria una fuente rica en grasas esenciales omega 6 ayuda a controlar los niveles de nerviosismo, ansiedad o estrés; es por esta razón que el aceite de girasol resulta ser una opción ideal para las personas que tienen tendencia o están en episodios de agitación o nervios.

El consumo de este aceite vegetal es beneficioso tanto en la prevención, como en el tratamiento de patologías del sistema nervioso; entre estas afecciones comunes se encuentra el Alzheimer y la esclerosis múltiple.

Para aprovechar aún mejor los beneficios y propiedades sobre el sistema nervioso, se recomienda el consumo de pipas de girasol, ya que aportan una gran variedad de nutrientes adicionales como el magnesio y otras vitaminas muy convenientes para tratar síntomas de estrés, pérdida de memoria y falta de concentración.

Fuente de energía para el cuerpo

El contenido alto de grasas insaturadas representa una fuente de energía importante para el organismo. El bajo nivel de grasas saturadas no influye en este efecto, de manera que es posible hacer frente al día a día.

Prevención del cáncer

Específicamente se relaciona con la prevención del cáncer de colón, sin embargo estudios recientes también demuestran su eficacia en la prevención de otros tipos de cáncer. Los tocoferoles muy presentes en el aceite de girasol, juegan un papel importante en la eliminación de los radicales libres antes de que estos muten a células cancerígenas.

Fortalecimiento del sistema inmunológico

A estas alturas ya tenemos claros los beneficios antioxidantes del aceite de girasol, pero además de todo lo mencionado, tiene gran influencia en el reforzamiento del sistema inmunológico y la capacidad del organismo para prevenir y combatir múltiples infecciones y microorganismos extraños.

El uso constante de este aceite dificulta la entrada de virus y bacterias en el cuerpo, siendo muy recomendable para prevenir infecciones en niños, en especial cuando son susceptibles a estas debido a nacimiento prematuro, etc.  También tiene el mismo efecto protector en adultos, aunque el efecto sea en principio menos evidente.

Beneficios del aceite de girasol para el cabello

Participa en la disminución de múltiples afecciones comunes del pelo y del cuero cabelludo, como por ejemplo la caspa, la pérdida de cabello, resequedad, etc. El consumo y aplicación de este aceite ejerce los siguientes efectos:

  • Efecto hidratante: es un buen hidratante para el cuero cabelludo, garantizando un mayor control y manejo del cabello. Este efecto influye a su vez en la prevención de la caída del cabello al mejorar el estado del folículo piloso.
  • Anti-caspa: es un remedio efectivo para combatir la caspa, especialmente por su alto contenido en mentol.
  • Anti-alopécicas: los niveles de ácido linoleico, oleico y palmítico juegan un papel importante en la prevención de la caída del cabello y su crecimiento.
  • Antibacterianas: es utilizado comúnmente en la elaboración de productos para el cabello o champús, ya que mantiene al cabello y el cuero cabelludo libre de todo tipo de bacterias o microorganismos que puedan resultar dañinos para su salud.
  • Anti-pruríticas: el mentol y la glicina confieren al aceite una propiedad adecuada para evitar el picor ocasionado por problemas capilares como la seborrea o la caspa.

Un remedio casero efectivo para el tratamiento del cabello consiste en mezclar media cucharada o una cucharada pequeña de aceite de girasol, una yema de huevo y una cucharada de un champú neutro. Se mezclan los ingredientes y se lava el pelo con ellos. Dejamos actuar un minuto y después aclaramos el pelo con abundante agua tibia.

Uso industrial del aceite

Se emplea como combustible biológico en la producción de biodiesel. Representa una alternativa viable a la gasolina, sin embargo tiene el hándicap de producir unos niveles altos de contaminación.

Preparar aceite de girasol casero

El aceite de girasol es totalmente accesible y fácil de comprar en prácticamente cualquier parte del mundo. Sin embargo, en caso de no conseguir el aceite, o bien querer optar por una receta casera, te explicamos a continuación una forma sencilla de prepararlo. Para la elaboración será necesario contar únicamente con pipas o semillas de girasol, un horno, y una olla de agua caliente.

El procedimiento se realiza de la siguiente manera:

  • Primero usamos un molinillo para separar la cáscara de la semilla de girasol. También puede utilizarse una licuadora haciendo repeticiones cortas por algunos segundos. Aprovechando que la cáscara flota, se añade el conjunto a un recipiente con agua y se extrae el sobrante de la cascara de la superficie.
  • Vaciamos el recipiente y nos quedamos con las semillas. Preparamos el horno a una temperatura de 150 °C y se colocan las semillas en una bandeja durante 30 minutos o hasta que se doren.
  • Una vez doradas retiramos y dejamos que se enfríen. Después debemos triturarlas en un mortero hasta formar una pasta.
  • Añadimos esta pasta a un recipiente con agua y calentamos hasta que hierva. El aceite debería así subir a la superficie y el agua evaporarse. Ahí es cuando lo recogemos con cuidado y conservamos en un frasco bien cerrado.

Es necesario almacenar a temperatura ambiente en un lugar seco. Si quieres acelerar este proceso puedes comprar la semilla ya pelada.

Consideraciones

Los niveles de omega-6 deben mantenerse en una proporción adecuada con respecto a los niveles de omega -3. Una alimentación desequilibrada en estos ácidos grasos hará que no se aprovechen los beneficios de los mismos, ya que ambos comparten la misma ruta metabólica.

El aceite de girasol debe consumirse con otras fuentes de omega -3 para evitar este desequilibrio, actualmente se produce un exceso de omega -6 por el abuso de galletas, frituras, bollería, elaborados a base de este aceite u otras semillas.

Dosis adecuada

La dosis apropiada varía enormemente según diversos factores, como ser la salud, la edad y otras condiciones médicas del usuario. Además también varía según el tipo de aceite, fabricante o procedencia. Por esta razón es importante seguir las instrucciones de la etiqueta de cada producto o consultar directamente con un médico o farmacéutico antes de iniciar el consumo.

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Efectos secundarios y advertencias

Se trata de un aceite muy seguro. El consumo en dosis adecuadas no sugiere ningún riesgo para la salud. En caso de consumir una dosis mayor puede ocasionar nauseas, vómitos, dolores estomacales, entre otras dolencias. Algunas advertencias especiales son las siguientes:

  • En caso de embarazo o en período de lactancia: no se encuentran estudios o investigaciones suficientes que comprueben la seguridad del aceite de girasol para mujeres embarazadas o en período de lactancia, por lo cual se recomienda evitar el uso durante este período.
  • En caso de diabetes: debido al efecto que tiene el aceite en los niveles de insulina y azúcar en sangre, se recomienda evitar el uso, ya que podría sugerir un mayor riesgo a desarrollar enfermedades como la arterioesclerosis en personas con diabetes tipo 2.
  • En caso de presentar mayor susceptibilidad a alergias: puede causar reacciones alérgicas en personas que sean susceptibles a la familia de las Asteraceae, como es el caso de las margaritas, ambrosia, crisantemos, entre otros.

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